La Asociación del Fútbol Argentino ya hizo esta promesa. A fines de
diciembre de 2023, el presidente de la AFA, Claudio Tapia, anunció:
"Cuando Messi se retire de la Selección, no vamos a permitir que nadie
más lleve el número 10 después de él. Este número 10 va a quedar
retirado de por vida en su honor." Ese es el pedido que esta petición
existe para respaldar —no una idea nueva, sino una promesa que la propia
federación argentina ya hizo y que no puede cumplir por sí sola.
La AFA no puede cumplir esa promesa sola porque no decide quién lleva
cada número en un Mundial: eso lo decide la FIFA. El reglamento de la
FIFA fija el rango de números que un plantel puede usar, y ese rango ya
cambió una vez: corrió del uno al veintitrés hasta 2018, y corre del uno
al veintiséis desde que los planteles se ampliaron para Catar 2022. Los
planteles tampoco tienen que estar completos: el reglamento de 2026
permitía planteles de entre veintitrés y veintiséis jugadores, así que
un plantel de menos de veintiséis podría, en principio, haber dejado el
diez sin asignar sin romper nada de lo escrito. En 2026 no ocurrió: la
Argentina presentó veintiséis jugadores y el diez se usó. Que el diez
quede sin usar dependería de cuántos jugadores decida convocar un
técnico futuro, no de ningún compromiso que nadie asumió —y la Argentina
no controla ese azar del tamaño del plantel de antemano. En 2002, cuando
la AFA intentó dejar el diez afuera de una lista de Mundial a propósito,
la FIFA dijo que no; el entonces presidente Sepp Blatter declaró que el
organismo rector del fútbol mundial no lo iba a permitir. Ese rechazo no
resuelve qué se le permitiría hoy a un plantel de otro tamaño, y esa
misma incertidumbre es la razón para pedírselo directamente a la FIFA,
en vez de apostar a que una futura lista de Mundial quede corta por
casualidad.